Cuando nos planteamos el divorcio, nos viene a la cabeza el divorcio exprés (o express). ¿Qué es realmente un divorcio exprés?, ¿cuándo se puede dar?

En este artículo voy a poner un  poco de luz sobre el tema, y a darte unos consejos para que seas tú quien te plantees si puedes llevarlo a cabo, y si vale la pena hacerlo. Sobre todo, porque se tiende a confundir el divorcio exprés con divorcio barato, y no necesariamente van unidos ni son convenientes.

En resumen, se trata de un procedimiento más rápido y más barato que un divorcio normal – aunque no siempre.

El divorció exprés en España

El divorcio se implantó con la ley del divorcio de 1981, dando respuesta a una realidad social que nunca dejó de existir, y regulando situaciones de hecho muy habituales, como las separaciones. Esta ley, en una democracia recién instaurada, fue muy importante para la sociedad española: modificaba e introducía artículos tanto en el Código Civil como en la Ley de Enjuiciamiento Civil, y en otras leyes relacionadas.

Durante estos 38 años de vigencia, se han introducido varias modificaciones a la regulación del divorcio. Con la nueva redacción dada por la ley 5/2005 y modificada posteriormente por la ley publicada el 29/06/2017 sobre jurisdicción voluntaria, modificando nuevamente La Ley de Enjuiciamiento Civil, se da una nueva redacción al procedimiento del divorcio, entrando el popularmente llamado Divorcio exprés en nuestra legislación.

Tipos de divorcio resultantes

Tras la introducción del divorcio exprés y los años de aplicación, en la práctica nos quedan 3 tipos de divorcio:

  • Divorcio de mutuo acuerdo (o divorcio exprés ante juzgado): el proceso más habitual, se presenta el acuerdo completo ante un juez (pero sin la celebración de un juicio) para que lo ratifique.
  • El divorcio ante notario (o divorcio exprés ante notario):  es proceso muy simplificado, útil sólo cuando no hay hijos, que se presenta ante un notario para que lo revise y ratifique.
  • Divorcio contencioso: aquel en que los cónyuges no se ponen de acuerdo y debe ser un juez, tras la celebración de un juicio, quien decida los términos del divorcio.

Requisitos de un divorcio exprés

Pero entrando en materia, ¿qué es el divorcio exprés? Es aquel procedimiento por el cual las partes (los dos miembros de la pareja que se divorcia) asisten, de mutuo acuerdo, ante un juez o ante un notario, para poner fin a su matrimonio, sin necesidad de justificar una causa (esta es una de las novedades  más importantes que introdujo esta ley), regulándose la relación posterior entre los divorciados.

Los requisitos comunes para poder acceder a un divorcio exprés en España son los siguientes:

  • Ha de ser mutuo acuerdo, por lo tanto ambas partes han de estar conformes en poner fin a la relación y en los términos del convenio regulador.
  • El matrimonio tiene que haber durado como mínimo tres meses desde su celebración.
  • No es necesaria una separación judicial previa al divorcio, se puede ir directamente al divorcio sin necesidad de trámites previos.
  • Han de tener la residencia en España.
  • Deben ser asistidos por abogado y procurador en el divorcio ante juzgado, y con solo Abogado, en el notarial. En ambos casos pueden llevarlo los mismos profesionales.

El divorcio exprés con hijos

El caso concreto cuando hay hijos menores de por medio es especialmente relevante, ya que buena parte de la legislación se dedica, precisamente, a proteger el bienestar de los niños.

En concreto, un divorcio exprés con niños menores tiene varias implicaciones.

1. Mutuo acuerdo

Es un divorcio de mutuo acuerdo (como todo divorcio exprés), con lo que conlleva de menor conflictividad. Siempre es mucho mejor, de cara a los niños, un acuerdo que un divorcio contencioso, con juicio de por medio.

2. Convenio regulador

El convenio regulador del divorcio es especialmente importante, ya que debe incluir todos los acuerdos referentes al cuidado y custodia de los niños: educación, manutención, reparto de días con cada progenitor, vacaciones…

El mínimo legal requerido en un convenio es que se garantice que los niños estarán atendidos y que siempre habrá un progenitor responsable.

En cambio, el mínimo recomendable es que esté lo suficientemente claro y especificado para que no haya problemas más adelante – algo que resulta muy común en convenios rápidos hechos a partir de una plantilla.

3. Realizado en juzgado

Se realiza en un juzgado, ya que el ministerio fiscal debe dar su aprobación, y sólo intervienen en los juzgados, no en los divorcios ante notario. Pero no hay juicio, se entrega la demanda acompañada del convenio y documentos adjuntos, se acude al juzgado a ratificar dicho convenio, y posteriormente se notifica la sentencia a las partes.
Esto implica que es más lento que un divorcio más sencillo, ante notario, que es casi inmediato.

4. Custodia de los hijos

Es especialmente importante lo que se acuerde en cuanto a la custodia de los niños. Lo más común en un mutuo acuerdo es que sea custodia compartida. Pero siempre hay casos especiales en los que es recomendable que queden a cargo de uno de los dos progenitores – por ejemplo, cuando uno está mal de salud, o se va a vivir a otra ciudad o país.

5. Pensión de alimentos

En las custodias exclusivas siempre se debe fijar una pensión de alimentos para los niños del padre no custodio en favor de éstos, y en la compartida aún cuando cada padre debe asumir la mitad de todos los gastos, es posible que se deba fijar una pensión, atendiendo principalmente a la diferencia salarial de los padres. Se tiene en cuenta el reparto de días, la renta de cada progenitor, los gastos de cada progenitor… Con la pensión se intenta garantizar que los niños estarán en condiciones dignas con cada uno de sus padres.

Contenido del convenio regulador

El convenio regulador debe contener necesariamente:

  1. Ejercicio de la patria potestad, y el régimen de custodia (exclusiva, compartida o progresiva).
  2. Atribución del uso del ajuar y de la vivienda familiar: es decir, quien se queda con el que fue el piso o la casa donde vivía la familia o pareja, si se vende, si se le atribuye a uno de ellos… Y el reparto de los muebles y enseres que contienen.
  3. Contribución a las cargas del matrimonio y alimentos, o lo que todos conocemos por pensión de alimentos de los menores, junto con su actualización, forma de pago…
  4. Liquidación del régimen matrimonial, si procede, es decir el reparto de los bienes (pisos, casa, coche etc.) y su adjudicación.
  5. Pensión que haya que dar a uno de los cónyuges, la llamada pensión compensatoria.

El divorcio exprés ante notario

Asimismo, puede hacerse por Notario, pero siempre que se den estos casos (además de los requisitos vistos anteriormente):

  • No puede haber hijos menores de edad o mayores incapacitados (pero sí hijos mayores de edad no incapacitados o menores emancipados en el matrimonio). Para estos casos nos tenemos que ir a la jurisdicción ordinaria, ya que es obligatoria la intervención del Ministerio Fiscal, quien debe emitir un informe sobre la idoneidad del convenio regulador.
  • Los cónyuges deben asistir personalmente a la firma, no siendo posible hacerlo por poderes.
  • Se hace mediante escritura notarial.
  • El Notario puede no aceptar un convenio, si alguno de los pactos puede ser perjudicial para un cónyuge o para los hijos (menores emancipados o mayores no discapacitados).

Para ponerlo claramente, un divorcio exprés con hijos debe ser siempre en el juzgado, no puede ser ante notario (salvo que los hijos ya sean mayores de edad).

Ventajas del divorcio exprés

Las ventajas son sobre todo la rapidez, el menor coste y la menor conflictividad en la ruptura.

1. Rapidez (pero no inmediatez)

Respecto a la rapidez, debemos matizar este tema y que no atienda a engaños. El divorcio exprés es mucho más rápido que un divorcio contencioso (que puede llegar a durar más de un año, y de dos), pero no es inmediato: tarda un mínimo de tres meses desde que se presenta la demanda, según el juzgado en cuestión.

A ello hay que añadir todo el tiempo necesario para que la ex pareja se ponga de acuerdo en lo pactos del convenio – puede llegar a ser entre un mes y un año.

El divorcio realizado ante Notario sí que tiene la ventaja de que es inmediato (pero mucho más limitado).

2. Menor coste (aunque no es gratis)

Más abajo lo revisamos con más detalle. En resumen, el divorcio exprés es más económico que un divorcio contencioso – aunque no es gratis. Pero sí es lo suficientemente económico para que no represente un gran problema para la economía del divorciado.

3. Menor conflictividad

Al ser un proceso de mutuo acuerdo, y sabiendo que entrar en un proceso contencioso es mucho más largo, caro, desagradable y complicado, los dos cónyuges tienen mucho interés en resolverlo de la manera más amistosa posible. Además están los abogados para ayudar en la negociación – normalmente tienen experiencia y son eficaces en un proceso de mediación.

Sin las prisas ni formalidades de un juicio, y con el interés de todos por terminar cuanto antes y conseguir un acuerdo razonable, se reducen mucho los niveles de estrés y de conflicto implicados en un divorcio contencioso.

Naturalmente, esto es prácticamente imposible cuando hay temas de abusos, infidelidades, cuando hay odio entre la pareja, o cuando la relación se ha deteriorado tanto que no hay la más mínima empatía. En este caso no hay más remedio que dejar que sea un juez quien decida.

Inconvenientes

El inconveniente principal deriva de esperar un coste muy bajo. No se dedica el tiempo suficiente a los detalles, y a veces se pactan “malos acuerdos” que pueden perjudicar a las partes más adelante.

Qué no es un divorcio exprés

El divorcio exprés no es siempre un divorcio rápido

Quiero poner atención en dos puntos importantes. El primero de ellos, es en la propia consideración del término divorcio exprés. En su día se acuñó dicho término en comparación con el anterior sistema que era mucho más lento por el hecho de haber de demostrar la causa en la que se basaba el divorcio (malos tratos, infidelidades, abandono del hogar…). Pero, en la práctica, dicho término debería referirse sólo al divorcio ante Notario. Porque, al menos en España,  la falta de medios hace que no sean lo rápidos que deberían ser.

No es lo mismo divorcio exprés que divorcio barato

Y la segunda consideración y más importante es el tema de asociar divorcio exprés a divorcio barato. Es cierto que puede ser más barato que un contencioso, pero como siempre, ojo que a veces lo barato sale caro. A mi despacho llegan habitualmente clientes con convenios que, si bien cumplen con los requisitos legales para ser admitido, sólo incluyen los mínimos, y no ayudan a resolver conflictos.

Me refiero este tipo de cuestiones:

  • Custodias en fechas determinadas: cumpleaños de los hijos o de los padres, puentes, etc.
  • Principio, fin y reinicio del régimen ordinario y extraordinario de custodia
  • Extraescolares, casales, campamentos o colonias que pueda hacer el menor cuando sea más mayor
  • El tipo de educación de los menores cuando pasen a un ciclo de enseñanza superior
  • Horas de recogidas y quien debe hacerlo y dónde
  • La movilidad geográfica de uno de los padres a otra residencia fuera del municipio inicial
  • Hasta cuándo se ha pagar la pensión de alimentos, entre muchas otras

Estas cuestiones, si no se plantean desde buen principio en el convenio regulador, puedan dar problemas a la larga, mucho más graves que el ahorro que se haya podido conseguir. Es posible que un convenio que fue firmado de mutuo acuerdo, se convierta en una modificación de medidas contenciosas. Para prevenir estos casos, mi recomendación es que el convenio contemple las máximas situaciones posibles, a fin de que cuando se den, ya estén previstas y haya la mínima discusión posible.

Precio de un divorcio exprés

¿Existe el divorcio exprés gratis?

Lo siento pero no, el divorcio exprés no es gratis. Realmente es más económico que un divorcio contencioso, pero tampoco sale regalado – hay trámites y trabajo de profesionales que hay que pagar.

Empecemos. Los honorarios del abogado empiezan a partir de los 400 €. Aunque puede ser más (incluso mucho más) dependiendo del trabajo de poner de acuerdo a las partes, si hay liquidación de bienes etc.

Luego hay el coste del Procurador va entre unos 150€ y 250 €.

Finalmente, el coste del Notario (si es un divorcio ante notario), que ronda entre los 150 € y 250 €.

Es posible que el mismo abogado represente a ambas partes. Pero sólo si el caso no es complicado, y las partes realmente son razonables y quieren ponerse de acuerdo. El resultado es una reducción importante en el precio total y en las complicaciones típicas de un divorcio.

Conclusión

En definitiva, y resumiendo: el divorcio exprés es el tipo de divorcio ideal, por coste, rapidez, y por la menor conflictividad que implica. Pero sin subestimar las complejidades que pueden aparecer, sobre todo en el caso de tener hijos menores. Como en todo, es importante contar con la asistencia de buenos profesionales.

Índice: aspectos legales de un divorcio

El divorcio
¿Separación o divorcio?
El divorcio exprés
El divorcio de mutuo acuerdo
El divorcio contencioso
Separación en las parejas de hecho
Divorcio con hijos
El convenio regulador del divorcio
Modificación y ejecución del convenio
La custodia compartida, exclusiva y progresiva
El régimen de visitas
Las vacaciones
El domicilio
La pensión de alimentos
Gastos ordinarios y extraordinarios
La pensión compensatoria
Otras pensiones
Las relaciones paterno filiales

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2 thoughts on “El divorcio exprés”

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